Ata tu camello


Un discípulo llegó a lomos de su camello ante la tienda de su maestro sufí.
Desmontó, entró en la tienda, hizo una profunda reverencia y dijo:



- Tengo tan gran confianza en Dios que he dejado suelto a mi camello ahí afuera. Estoy convencido de que Dios protege los intereses de los que le aman.

- ¡Pues sal fuera y ata tu camello estúpido! – le dijo el maestro.

- Dios no puede ocuparse de hacer en tu lugar lo que eres perfectamente capaz de hacer por ti mismo.




Anthony de Mello
Libro - ¿Quién puede hacer que amanezca?

Como el pez




Un día Chuang Tzu y un amigo caminaban en un sendero al lado de un río.

- ¿Ves nadar los peces allí? – dijo Chuang Tzu.
- Realmente están disfrutando.

- Tu no eres un pez – contestó el amigo.
- Así que no puedes saber realmente cuando están disfrutando.

- Tu no eres yo – dijo Chuang Tzu.
- ¿Así que cómo sabes que yo no sé que los peces están disfrutando?



Cuento Tradicional Chino

Poderes Psíquicos


Un arrogante asceta se acercó hasta Buda para decirle:

- Señor, durante años me he ejercitado en todo tipo de austeridades, ayunos, penitencias y automortificaciones, y por fin he conseguido caminar sobre las aguas.



Y Buda le miró unos instante y luego despegó los labios para decir:

- Amigo mío, ¡qué lástima de tiempo perdido habiendo barcas!



Cuentro Budista

¿Qué hacer para estar a gusto en tu casa?




Orden: Organiza tu hogar: pone a tu alcance lo que utilizas frecuentemente, guarda fuera de la vista lo que nunca utilizas, deshazte de lo que sobra.

Limpieza: Entrar en una casa limpia es un auténtico placer. O sea … una casa sin polvo, sin platos sucios en la cocina, con el cuarto de baño limpito y con el salón y los dormitorios despejados. Mantén tu casa limpia y te sentirás más a gusto en ella.

Silencio: No deje que dominan en casa a cada hora las radios, las televisiones, los ordenadores y los equipos de música. Desconecta todos estos aparatos más a menudo y disfruta del silencio.

Olor: Evita los malos olores en tu casa. Abre las ventanas por las mañanas y deja que se llena tu casa con aire fresco. Puedes llenar tu casa de olores especiales aromatizando las diferentes habitaciones y lugares en la casa con aceites de esencias o usando inciensos.

Vida: Las plantas aportan oxígeno y los beneficiosos iones negativos, lipian el aire y permiten a la vez mantener el contacto con la naturaleza dentro de la casa. Animales domésticos como los gatos pueden acompañarnos en la casa y llenarla con vida y alegría.

Luz: Abre las persianas y cortinas desde la primeras horas para dejar pasar la luz. Si pintas tu casa de colores claros dará sensación de más luz. Los espejos en lugares tácticos pueden multiplicar la luz en tu casa.

Temperatura: Para sentirse a gusto en casa debe haber una temperatura agradable. La construcción de la casa, los materiales de aislamiento, el estado de las ventanas y puertas (corriente de aire) y la disponibilidad de un sistema de calefacción influyen mucho en poder mantener una temperatura agradable en la casa.



Joost Scharrenberg
Digital Media Strategist

Miedo a lo desconocido


En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. Siempre que hacía prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.
En esta sala el rey les hacía formar un círculo y les decía entonces:

- Ustedes pueden elegir entre morir atravesados por las flechas de mis arqueros o pasar por esa puerta misteriosa.



Todos elegían ser muertos por los arqueros. Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo sirvió al rey se dirigió al soberano y le dijo:

- Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?

y le responde el rey:

- Dime soldado.

- ¿Qué había detrás de la horrorosa puerta?

- Ve y mira tú mismo.- respondió el rey.

El soldado entonces, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y aclararon el ambiente. Descubrió sorprendido que la puerta se abrió sobre un camino que conducía a la libertad. El rey explicaba al soldado:

- Yo daba a ellos la elección, pero preferían morir que arriesgarse a abrir esta puerta.



Cuento Tradicional

Aproximarnos a la Verdad


La dicha es la naturaleza esencial del hombre. El hecho central del ser humano es su divinidad inherente. La naturaleza esencial del hombre es divina, pero ha perdido la conciencia de ello debido a sus tendencias animales y al velo de su ignorancia.
El hombre, en su ignorancia, se identifica con el cuerpo, la mente, el Prana y los sentidos. Al trascender éstos, se vuelve uno con Brahman, o lo Absoluto, el cual es pura bienaventuranza. Brahman, o lo Absoluto, es la realidad más plena y la consciencia más completa. Ese más allá que no es nada, ese Ser inherente a todas las cosas, es el Atman o Brahman. El Atman es la Consciencia común a todos los seres. El ladrón, la prostituta, el barrendero, el rey, el maleante, el santo, el perro, el gato, la rata..., todos ellos comparten un Atman común.
Sólo en los cuerpos y mentes existen diferencias aparentes y ficticias. Existen diferencias de colores y opiniones, pero el Atman es el mismo en todo. Si eres muy rico, puedes tener un barco, un tren o un avión particulares para tus intereses egoístas. Pero no puedes tener un Atman privado. El Atman es común a todos. No es propiedad privada de ningún individuo. El Atman es uno entre la diversidad. Es constante entre las formas que vienen y se van. Es la Consciencia pura, absoluta y esencial de todos los seres conscientes.



La fuente de toda vida y de todo conocimiento es el Atman, tu Ser interno. Este Atman, o Alma Suprema, es trascendente, inexplicable, indefinible, inentendible, indescriptible, todo paz y todo dicha. No hay diferencia entre el Atman y la dicha. El Atman es la dicha misma. Dios, la perfección, la paz, la inmortalidad y la dicha son la misma cosa. La meta de la vida es alcanzar la perfección, la inmortalidad o Dios. Cuanto más se aproxima uno a la Verdad, más feliz se vuelve. Pues la naturaleza esencial de la Verdad es la dicha positiva y absoluta.
No hay dicha en lo finito. Ésta sólo se halla en lo Infinito. La dicha eterna sólo puede obtenerse del Ser eterno.Conocer al Ser es disfrutar de la dicha eterna y la paz imperecedera. La realización del Ser confiere la existencia eterna, el conocimiento absoluto y la dicha imperecedera. Nadie puede salvarse sino por medio de la realización del Ser. La búsqueda de lo Absoluto debería emprender se aun a costa de tener que sacrificar lo más querido, incluso la vida, e incluso teniendo que cortejar al dolor.
Estudia cuantos libros filosóficos quieras, da más y más conferencias durante tus extensos viajes, permanece en una cueva en los Himalayas durante cien años, practica Pranaiama durante cincuenta años, pero no podrás alcanzar la emancipación sin lograr la realización de la unidad del Ser.



Swami Sivananda
La senda divina

Rompiendo esquemas limitadores




¿Has visto alguna vez una mosca atrapada en una habitación? En su desesperación por encontrar la salida, no deja de golpearse contra los cristales de la ventana.
¿Te has fijado en que hay personas que actúan de un modo muy parecido? Por muy motivadas que estén, si sus procedimientos no funcionan jamás conseguirán su objetivo. Es como la madre o la esposa que no deja de regañar. Si consigue algo, es lo contrario de lo que deseaba.
Rompe con los esquemas limitadores haciendo algo inesperado. Si tienes la tendencia de regañar, interrumpe tu frase a medias y ¡sonríe! Acércate a tu hijo o marido, dale un abrazo y dile lo mucho que le quieres.

¿De qué maneras juguetonas y divertidas podrías romper con un esquema limitador?
Para crear un nuevo esquema de pensamiento, conducta o sentimiento, primero debes romper con el anterior. Te será más fácil verlo si te imaginas un disco compacto. ¿Por qué toca siempre la misma música? Porque lleva grabado un esquema invisible.
Del mismo modo que es inútil tratar de insertar un disco compacto nuevo mientras aún suene el anterior, es una pérdida de tiempo tratar de establecer un nuevo esquema de conducta y sentimiento mientras el viejo esté aún atrincherado en tu mente. En el momento en que te pillas dedicándote al viejo esquema, rómpelo de cualquier forma loca, estrafalaria y divertida que se te ocurra. Es como estar escuchando una canción que nunca más quieres volver a oír. Sacas el disco y arañas la superficie grabada a fondo, hasta estar seguro de que esa música jamás podrá sonar otra vez.
La razón por la que suele costar tanto cambiar un esquema (sea emotivo o de comportamiento) es que está literalmente «grabado» en ti. Cierto investigador lo demostró haciendo mover el dedo de un mono hacia delante y hacia atrás y estudiando los contactos resultantes entre las neuronas cerebrales en la medida en que se iban estableciendo. Cuanto más se repetía el movimiento, más se fortalecía la vía de conexión; después de mover el dedo del animal algunos centenares de veces, las neuronas se ligaron formando una vía irresistible. Con el comportamiento ya «grabado» en su mente, el mono siguió moviendo el dedo de motu propio incluso después del cese del estímulo exterior.
Por uso y abuso, muchos de nosotros hemos aprendido a perder los nervios, a preocupamos por cada nimiedad., a sentir inseguridad, beber alcohol en exceso.

¿Qué reflejos positivos podrías potenciar con la repetición?
¿Hay esquemas que den forma a tu vida de un modo inconsciente? Muchas personas, por ejemplo, repiten cada día el mismo itinerario para ir al trabajo: cogen la misma autopista, salen por la misma salida, etcétera. Enseñamos a nuestras mentes y cuerpos a funcionar de acuerdo con un esquema determinado, hasta que se convierte en un hábito. ¿Qué pasa el día en que necesitamos salir por otra salida? Lo más probable es que pasemos de largo.
También en otras áreas de la vida existen esquemas emocionales o de conducta bien atrincherados. ¿Conoces a alguien que tenga la costumbre de enfadarse, frustrarse o dejarse agobiar? Tal vez haya llegado el momento de que aprendas a ser feliz, contento y agradecido. ¿Te parece difícil? Es tan fácil como romper juguetonamente un viejo esquema emocional y sustituirlo por otro, placentero.



Anthony Robbins
Pasos de Gigante